Mi especialización en Terapia Sistémica me ha proporcionado las herramientas necesarias para poner el foco y comprender las dinámicas relacionales y la comunicación de los diferentes sistemas a los que pertenece cada persona y con los que está en constante interacción (familia, amistades, pareja, compañeros de trabajo, grupos sociales…), así como el por qué y el para qué del malestar o los síntomas presentes teniendo en cuenta todo ese contexto relacional del individuo.
De todos los sistemas a los que pertenecemos adoptamos creencias, valores, ideas… En ellos se establecen unas reglas específicas de interacción, y cada miembro desarrolla un rol que cumple una función determinada dentro del sistema.
Trabajar desde esta mirada relacional resulta fundamental en psicoterapia para hacer consciente lo inconsciente, cambiar las lentes con las que nos miramos nosotros/as, a las demás personas y a nuestras relaciones, aprender a comunicarnos de manera más efectiva, entender cómo aparecen y se mantienen algunos problemas, el por qué y el para qué de nuestros roles en las relaciones y también de nuestros síntomas, encontrar alternativas saludables, desarrollar los recursos y fortalezas que resulten en motor de cambio, etc.
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Junto a estos tres pilares, me voy nutriendo también de formaciones en corrientes como la Psicoterapia Sensoriomotriz, Mindfullness, Terapia de Aceptación y Compromiso, Psicoterapia Breve Estratégica, IFS, entre otras.
